La sonrisa es el Yoga de la boca. 

Esta técnica, en clave meditativa, nos lleva a través del gesto sencillo de sonreír a contactar con la alegría y la bondad que conforman nuestra verdadera identidad. Aprender a situarnos en esta actitud profunda, aunque al principio parezca un tanto forzada, conlleva innumerables beneficios a muy diversos niveles, desde el físico, hasta el mental y el emocional. 

Estos beneficios dependerán del nivel de concentración, de la entrega, de la apertura y de la decisión de soltar toda resistencia interna o voz escéptica que pueda surgir. Se trata de escucharla y atravesarla comprendiendo su origen en nuestros filtros mentales, y a continuación, dejarla ir. 

Beneficios: 

-Al llevar la sonrisa desde la atención interna a la parte del cuerpo donde hay dolor o tensión, se abre la zona y, con la repetición y practica constante, poco a poco se disuelve la tensión y se libera con un movimiento expansivo: ayuda a la sanación y a la comprensión del mensaje que el dolor nos trae. Activa la secreción de hormonas relacionadas con estados de relajación y felicidad. 

-Ayuda a la regulación de la tensión cardiovascular, al cambiar estados de estrés por otros de apertura y relajación. 

-Con la practica asidua creamos un nuevo registro interno que nos hace estar más conectados a la relajación y a la paz. Entrenándonos a sonreír ante lo que nos llega como un problema u obstáculo aparente, ampliamos el espacio interno del que surgen comprensiones más profundas. 

-Sonreírnos a nosotros mismos eleva la autoestima: es una decisión de auto-amor, alimenta mi nivel de confianza y unión con los demás. Suspendo el juicio, afronto los contratiempos con humor y suelto lastres que tienen que ver con auto-exigencias exageradas. 

-Desde la calma, la mirada interior sonriente y la respiración, experimentó mi yo esencial, ese lugar a salvo de toda agresión en el que habita la paz. Sintonizo y conecto con las dimensiones profundas de mi ser, con la alegría esencial, con el amor incondicional que soy, con un nivel de supra-conciencia más allá del nivel del ego personal. 

Este ejercicio puede ser de auto aplicación, pueden surgir resistencias a aplicarlo, cuando creo que no tengo demasiados motivos para sonreír: circunstancias externas o crisis internas suelen ser las justificaciones. Es recomendable empezar por un ejercicio muy abreviado y sencillo, desde la relajación corporal eficaz, desde la que sugiera y suscite un principio de sonrisa. Dejando y permitiendo que recuerde como es su sonrisa autentica: suave, recogida, desde dentro, si es melancólica, o es abierta, o tímida……y dejando que tal y como es surja levemente, y se dibuje muy sutil, una pequeña sonrisa en el rostro. Situarse conscientemente en ella y respirarla, sentirla……Poco a poco podremos llevarla a zonas fáciles de percibir, como manos y pies, hombros y cuello…. Se trata de realizar una práctica corta que vaya allanando el camino hacia una mayor profundidad de la experiencia de bondad y calidez interna. 

Lleva esta práctica a tu vida diaria y veras grandes cambios en ti.  

SI CAMBIAS EL LUGAR DESDE DONDE MIRAS LAS COSAS QUE MIRAS CAMBIAN. 

Mercedes Verdú Coach