Cuando buscas un motivo para realizar algo, en este caso hablaremos de perder peso.

Ese motivo actúa como una recompensa.

Las personas que han logrado perder peso, saben que buscar y tener claro y presente el motivo real de la pérdida de peso les ha llevado más lejos que cuando no lo tenían.

Algunos motivadores internos para querer perder peso suelen ser:

  • El amor propio: querer estar más saludable, feliz.
  • El amor por los demás: enseñarle hábitos saludables a tu familia, inspirar a que los demás lleven una vida más sana.
  • El dolor: si tienes problemas de salud y quieres mejorarla, o simplemente evitar que llegue el momento en el que peso te perjudique.

Últimamente vivimos tan desconectados de nosotros mismas debido a la carga de tareas profesionales y personales que tenemos que nos resulta imposible sentarnos y escuchar qué nos dice nuestro interior.

Escucharse a uno mismo tiene multitud de beneficios como saber hacia donde quieres ir, cuáles son tus emociones más reales, saber qué es lo que quieres y necesitas. En definitiva, cuando te conectas con tu interior, este actúa como brújula y nos indica el camino.

Por ello, si quieres vencer esa creencia limitante de “me falta motivación para seguir una dieta y perder peso” haz lo siguiente: 

¿CÓMO RECUPERAR LA MOTIVACIÓN PARA PERDER PESO EN 7 PASOS?

1. Prepárate un té calentito, de jengibre además de rico, tiene muchos beneficios para tu salud y tu peso.

2. Siéntate en tu rincón preferido.

3. Con papel y boli en mano empieza a hacer una lista de todo aquello por lo que quieres perder peso.

Quizá sea una boda próxima, tu trabajo de cara al público, sentirte bien con tu cuerpo, mejorar tu salud, recuperar tu energía y vitalidad…

Anota todo lo que pase por tu mente, sin juzgar esos pensamientos.

Todo el mundo tenemos un motivo diferente que nos mueve para hacer las cosas y ninguno es mejor que otro, solo es propio de cada uno. Por ello no juzgues si es superficial o no, si es egoísta o no, solo plásmalos en el papel, porque para ti son importantes.

4. Después de tener esa lista, lee uno por uno esos motivos y escribe al lado un número del 1 al 5 según te sientas más o menos identificada con él y te parezca más importante. Siendo 1 no muy importante y 5 es tu máxima prioridad.

5. Una vez los tengas puntuados, haz una nueva lista con los que tengan un 5, y entre ellos, busca el más importante para ti, cuál es el principal y más urgente ahora mismo.

¿Ya lo tienes?

6. El último paso sería que ese motivo elegido, escríbelo en diferentes papeles y los dejes por aquellos sitios que más tiempo pasas en tu casa, otro en la nevera y otro en el espejo donde te arreglas cada mañana.

Otros sitios donde colocar ese motivo es de fondo de pantalla de tu móvil, o un recordatorio unos minutos antes de comer.

7. Ahora, escribe una especie de juramento, un par de párrafos sobre lo que vas a hacer, por qué estás comprometida con ello y leerlo cada mañana en voz alta.

Si de repente llega un día en el que vuelves a perder la motivación, lo primero es darse cuenta de esto y reconocerlo.

Quizá hayan aparecido otras cosas que te trajeron más emoción que lo que estabas haciendo hasta ahora.

En este momento, es cuando hay que tomar acción de nuevo y volver a recordar el por qué lo estabas haciendo y el qué te llevó a hacerlo. 

Quizá ya no estés tan motivada porque precisamente ese motivo que tenías escrito ha perdido fuerza y tendrías que volver a repetir el ritual para encontrar lo que ahora te mueve.

Pon en práctica estos tips y verás cómo tu motivación aumenta al volverte más consciente de tus motivos y deseos por los que quieres perder peso